Las visualizaciones consiguen crear nuevas conexiones neuronales que ayudan a ver la realidad de una manera diferente.
Visualizar nuestro objetivo nos permite entrenar al cerebro para el éxito.
. Esta técnica ayuda a programar la mente subconsciente para reconocer oportunidades, aumenta la motivación y reduce el impacto de pensamientos negativos. Al imaginar la meta con detalle, generas una conexión emocional que prepara cuerpo y mente para la acción.
Esta práctica resulta clave por los siguientes beneficios:
Para llevar a cabo una visualización, solo tienes que cerrar los ojos y proyectarte en la situación que quieres vivir. Si te resulta difícil conseguirlo directamente, puedes imaginarte que ha pasado 1 año y ya has conseguido el cambio que te propones. Sitúate en el entorno en el que quieres verte y vívelo en el Ahora:
· ¿Cómo vas vestido?
· ¿Qué sensaciones tienes?
· ¿Qué cosas haces diferente?
· ¿Qué pensamiento tienes ahora con respecto a la allimentación?
· ¿Cómo te relacionas con la gente de tu entorno?
Recréate en la visualización y siente a través de todos tus canales: olfato, oído, vista, gusto, tacto… Cuanto más real e intensa sea la experiencia, mayor efecto tendrá en ti la visualización.
Esta técnica puedes usarla para aumentar tu motivación por el objetivo onectando con la situación futura deseada y también puedes usarla para afrontar alguna realidad problemática a la que te estés enfrentando.
