Después de comprender la energía yin y yang y el movimiento que generan los alimentos en el cuerpo, damos un paso más.
Además de moverse, la energía del alimento tiene cualidades.
Estas cualidades determinan cómo afecta ese alimento a tu temperatura interna, a tus fluidos, a tu digestión y a tu equilibrio general.
No se trata de clasificar alimentos como buenos o malos, sino de aprender a reconocer qué efecto producen en ti.
Alimentos calentadores: huevos, carnes rojas, alimentos muy salados, pan
Alimentos que enfrían: frutas tropicales, azúcar, lácteos frescos, alimentos crudos en exceso, verduras crudas.
Alimentos que secan: sal en exceso, alimentos muy cocinados, harinas y cereales refinadas, productos ultraprocesados, quesos curados, platano verde, zanahorias.
Alimentos que humedecen: lácteos, frutas, azúcares, alimentos dulces en general
Alimentos que estabilizan: cereales integrales bien cocinados, legumbres cocinadas de forma sencilla, verduras dulces, Algas, Semillas y frutos secos, comidas calientes y simples
