Tarjeta Beneficios y Lista “Para que”

Para hacer que un sueño se haga realidad tienes que transformar tu deseo en una meta alcanzable.

Por lo tanto, si tienes la intención de cambiar tu alimentación, empieza por definir concretamente qué es lo que quieres:

¿Qué quiero conseguir?

¿Cuál es el problema que quiero solucionar?

¿Cuál es el objetivo que quiero alcanzar?

Para  asegurarte que has formulado el objetivo correctamente, utiliza este análisis:

· ¿Es posiitivo?

Piensa siempre en lo que quieres, en lugar de lo que no quieres; el cerebro no distingue órdenes negativas. No es lo mismo decir “Quiero estar más delgada” a decir “No quiero estar gorda”.

En otras palabras, si te digo “No pienses en una elefante rosa” ¿en qué has pensado? En un elefante rosa. 
Empieza por algo sencillo; enfoca tu mente hacia aquello que quieres, y no en aquello que quieres evitar.

· ¿Es realista?

“Quiero estar más delgada” será realista en función del peso que quieras perder en un determinado tiempo.
Si quieres perder 10 kilos en una semana porque tienes un evento, no parece muy realista. Un objetivo realista es de 2-4 kilos al mes, dependiendo del peso del que partas.

Tampoco es realista querer empezar a comer saludable desde mañana sin contar con las recaídas y los antojos.

· Objetivo ¿Acordado o impuesto?

¿Quieres comer saludable por tí o te lo impone otra persona?
Complacer a los demás no es sostenible en el tiempo.

Si sientes que tienes que cambiar tu alimentación por cuestiones de salud, te ayudará a mantener la motivación leer la tarjeta de beneficios.

· ¿Es medible?

Tu compromiso de llevar una Alimentación más Consciente se verá reforzado cuando vayas alcanzando pequeñas metas.
Crear indicadores que te permita hacer seguimiento de tu cumplimiento. Ejemplo; estar más delgada no es medible, pero puedes establecer pequeñas metas de peso que te alcancen al objetivo.

Si algo no lo puedes medir, no lo puedes mejorar.

· ¿Es personal?

Cómo te ven los demás o lo que opinan de ti está fuera de tu control. 
Lo que sí está bajo tu influencia es lo que tú piensas de tí mismo y la imagen que das de ti.

Con total seguridad, cuando mejores tus pensamientos acerca de tí, mejorarán también los pensamientos de los demás.

-> Si lo que quieres es agradar a otros, ese objetivo estará fuera de tu zona de control.

· ¿Es específico?

Cuanto más detallado y específico sea tu objetivo, más probabilidades tienes de cumplir tus compromisos con él.

Te será más fácil conseguir tu objetivo relacionado con la alimentación si lo descompones en metas pequeñas.
Los objetivos a corto plazo te hacen ganar confianza y motivación conforme los vas alcanzando.

Ejemplo: Objetivo: Comer más fruta y verdura
¿Cómo lo voy a lograr? Me llevo una pieza de fruta al trabajo cada día para comerla a media mañana o media tarde. Cuando coma fuera de casa, escogeré en el menú primeros platos que sean verdura y pediré guarniciones de verdura en lugar de patatas fritas.

· Tomar consciencia

Es importante tomar consciencia de que el cambio de alimentación es importante para tí.
Porque si el objetivo es lo suficientemente importante, la motivación no caerá.

Por eso, lo primero es preguntarse: ¿Para qué quiero conseguir lo que me propongo?

Es hora de rellenar tu lista de “Para qués”

  • Para ponerme ese jean sin que apriete
  • Para recuperar el peso que tenía antes de dar a luz
  • Para quitarme el “rollito” de la barriga
  • Para volver a practicar deporte sin cansarme
  • Para ser más consciente 
  • Para quitarme esta niebla mental

En tu forma de alimentarte se ve reflejada tu vida

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